Para clientes finales
Preguntas frecuentes
No. Para poder instalar un equipo solar fotovoltaico eficiente y de contrastada calidad se requieren conocimientos técnicos específicos y experiencia. Todos nuestros socios especialistas le ofrecen los servicios necesarios para ello.
Si es usted cliente final y quiere adquirir un equipo HaWi, ha tomado la decisión correcta. Su bolsillo y el medio ambiete se lo agradecerán.
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La producción de calor y electricidad a partir de fuentes de energía renovables ofrece la gran posibilidad de hacer frente de forma activa a la creciente escasez de recursos energéticos y el cambio climático. A nivel macroeconómico, las energías renovables hacen posible la independencia de importaciones de energía, fortalecen el crecimiento industrial y económico. Al mismo tiempo facilitan las inversiones en el desarrollo de nuevas tecnologías. El volumen de energía que el sol proyecta cada día sobre nuestro planeta es 10.000 veces mayor que el consumo energético global. Y es completamente gratis. En el próximo futuro, la demanda energética será cubierta por una mezcla de energías renovables. La fotovoltaica cubrirá una parte cada vez más importante de este mix energético. Para ello se requieren instalaciones de fotovoltaica de primer nivel y duraderas que sólo se pueden conseguir empleando productos de alta calidad y el know how más avanzado en cada momento.
Los modulos solares se montan sobre una estructura estable y duradera antes de ser conectados eléctricamente entre sí. La corriente contínua producida por los modulos se conduce a través del cableado a los denominados inversores, que convierten la corriente contínua en corriente alterna convencional (230 Volt, 50 Hertz) apta para la red. Un contador registra la cantidad de electricidad producida, la cual recibe una prima de la empresa distribuidora. Existe otro tipo de instalaciones, las aisladas, que se utilizan cuando no existe conexión a la red eléctrica. La electricidad producida se consume en el propio lugar de generación o abastece pequeñas localidades u hospitales en redes aisladas.
Componentes básicos más importantes de una instalación fotovoltaica conectada a la red:
1. El generador fotovoltaico produce corriente contínua a partir de la radiación solar.
2. La caja de conexiones sirve de colector de las filas (strings) de corriente.
3. El inversor convierte la corriente contínua en alterna.
4. El contador mide la energía fotovoltaica producida.
5. Según la demanda, la energía puede ser autoconsumida.
6. El contador de alimentación mide la energía restante que se inyecta a la red.
7. El contador de adquisición mide la energía que se utiliza de la red.
En algunos países, la legislación permite ligar el consumo de energía a la tarifa de alimentación a red. Tal es el caso en Alemania, donde la Ley de Energías Renovables (EEG) bonifica el autoconsumo. Los principales objetivos de esta ley son el apoyo activo de la protección del medioambiente y del clima, y la descarga de la red pública de electricidad. Con las medidas incluidas en la ley, el autoconsumo ofrece una oportunidad rentable de aprovechar al máximo las subvenciones disponibles y paralelamente independizarse del precio de la electricidad, en continuo aumento. El principio básico consiste en mayores subvenciones cuanto mayor sea el autoconsumo.
A través de una gestión razonable de los equipos en uso así como un cambio de las costumbres de consumo del usuario:
Los equipos de alto consumo sólo se activan cuando la capacidad de producción sea lo suficientemente alta, por ejemplo mediante temporizadores de inicio:
Los aparatos como el lavavajillas, la lavadora, la secadora y similares generalmente no dependen de una hora de inicio determinada y por ello pueden ser utilizados para aplazar los horarios de la demanda eléctrica en el hogar.
Soluciones automáticas para el aumento del autoconsumo:
Una de las soluciones más innovadoras es el control de la generación fotovoltaica así como del contador de adquisición. El contador de alimentación mide con exactitud la energía generada que no se consume en el hogar. Si nuestra instalación inyecta energía a la red en un momento determinado, significa que esta energía fotovoltaica no se necesita en el hogar. El controlador emite una señal que provoca el accionamiento de otros dispositivos que consumen energía en el hogar en vez de inyectar esta energía sobrante a la red.
Aumento del autocosnumo a través de sistemas de baterías:
Las baterías permiten ya en la actualidad almacenar la energía sobrante de la instalación fotovoltaica.
Si por ejemplo en un día soleado en Alemania la potencia total de 6 módulos solares durante una hora alcanza los 1000 W exactamente, esta pequeña instalación ha producido exactamente un kilovatio hora (kWh). Esta unidad de medida corresponde al consumo energético tanto respecto a electricidad como a calor. Una plancha por ejemplo con una potencia de 1000W podría usarse durante una hora con esta cantidad de energía producida. Para poder comparar diferentes instalaciones fotovoltaicas de diferentes tecnologías y por lo tanto diferentes rendimientos, el valor de referencia normalizado es la relación entre la potencia nominal instalada y la producción de kilovatios hora. La unidad de rendimiento es por lo tanto el kilovatio hora por cada unidad de potencia instalada, expresado en la fórmula kWh/kWpeak („peak“ = pico en inglés). Puesto que las instalaciones fotovoltaicas producen más en verano que en invierno, tiene sentido medir y documentar la producción para todo el año. Por ejemplo, una instalación con módulos de un total de 4000 vatios pico (= 4 kWp) de potencia que produce en su primer año de funcionamiento 4160 kilovatios hora, presenta un rendimiento de 1040 kWh/kWp/año. Dado que la radiación solar media no varía sustancialmente entre años, se puede calcular el rendimiento esperado en los próximos años. La mayor parte de las instalaciones fotovoltaicas instaladas hasta el momento se financia a través de la tarifa de alimentación a red y por lo tanto el diseño y la proyección de las instalaciones se basa en la rentabilidad y los retornos esperados durante un determinado período de tiempo. Existen aplicaciones informáticas, denominadas „PVSoftware“, que simulan los ingresos por producción esperados. La producción no sólo depende de la instalación en sí, sino también del lugar de instalación y las condiciones climáticas. El factor más importante es la cantidad de horas de radiación solar directa de cada emplazamiento. Para poder calcular el rendimiento, existen mapas de radiación publicados por distintas editoriales y páginas web.
Existe una fórmula según la cual un fabricante de módulos solares es capaz de reducir los costes de fabricación a la mitad cada vez que se multiplican sus ventas y producción por diez. Siguiendo los prognósticos de crecimiento actuales y teniendo en cuenta las subidas del precio de la electricidad generada por combustibles fósiles (el uranio también escaseará en el próximo futuro), antes de 2020 la electricidad solar llegará a costar lo mismo o menos que la electricidad adquirida a las redes de suministro en los distintos paises de Europa. Otro factor que ejerce una considerable presión sobre los costes son las reducciones previstas en la legislación que afecta las tarifas de alimentación de los distintos países. En Alemania, por ejemplo, según la legislación actual, en el año 2020 una nueva instalación fotovoltaica recibirá tan sólo entre 11,2 y 15,4 céntimos/kWh. Por lo tanto, aquellas personas que ven una instalación fotovoltaica como una inversión que aporta rendimientos financieros, adquirirán su instalación en los próximos años. Quien muestre especial interés en adquirir energía limpia a un precio cada vez más competitivo, tiene con la fotovoltaica un futuro sostenible por delante.
La complejidad del proceso de fabricación del silicio altamente purificado y la maquinaria que se necesita para ello, convierten a la fotovoltaica en una tecnología intensa en cuanto a los costes. Actualmente, la electricidad solar es todavía una de las fuentes de energía más caras. Sin embargo, este tipo de energía destaca tanto por su sostenibilidad, compatibilidad ecológica e inagotable disponibilidad, que muchos países como Alemania o España han decidido apostar por la fotovoltaica y fomentar su desarrollo a través de subvenciones y la correspondiente legislación. El factor de apoyo más importante ha sido la introducción de leyes de alimentación a red que garantizan al productor de electricidad a partir de energías renovables el derecho de inyección de su energía a la red de suministro eléctrico a unas condiciones atractivas a largo plazo. Esta medida provocó, inicialmente en Alemania y más tarde en todo el mundo, un auge de la fotovoltaica debido a las altas rentabilidades conseguidas. Desde 2004 en Alemania y aproximadamente 2007 en España se están instalando plantas fotovoltaicas con rentabilidades superiores al 12%. Ahora ya ha habido medidas en casi todos los países con tarifas de alimentación que reducen la rentabilidad a niveles „razonables“ de entre 3 y 8% dependiendo del país. También los bancos y demás instituciones financieras apoyan el desarrollo de la fotovoltaica por considerar seguras las inversiones en instalaciones solares. Para que las instalaciones solares sigan siendo rentables, el precio de los componentes que se requieren debe bajar por lo menos en la misma proporción que las tarifas de alimentación. Gracias al crecimiento global del sector de la fotovoltaica y los efectos de las economías de escala, este requisito se está cumpliendo con creces.
Los tiempos de amortización de una instalación fotovoltaica no suelen superar los 10 años en el peor de los casos en un país como España. Dependiendo del modelo de financiación, este tiempo se puede acortar aún más. Teniendo en cuenta que la electricidad se puede inyectar de forma garantizada durante entre 20 y 25 años, según la normativa del país correspondiente, y a precio de mercado de electricidad después de este período, no cabe duda sobre la rentabilidad económica. Hay países en Europa que adicionalmente ofrecen créditos blandos para energías renovables o planes de fomento regionales que incluyen ventajas fiscales u otro tipo de incentivos para las inversiones en energía solar fotovoltaica. Para conseguir todas estas ventajas junto con la mayor rentabilidad posible, es necesario el cálculo de la instalación adeucado así como la proyección e instalación por manos profesionales.
Según un estudio de la Asociación Europea de la Industria Fotovoltaica (EPIA), en el año 2030 la energía fotovoltaica instalada a nivel mundial alcanzará los 912 gigavatios de potencia y más de 1200 teravatios hora de producción. La reducción de emisión de CO2 en comparación con fuentes de energía fósiles alcanzaría unas 775 millones de toneladas. Este valor equivale a la emisión de CO2 de 200 centrales eléctricas de carbón*. En el año 2010, la reducción de CO2 en comparación con el mix de fuentes de energía en ese momento alcanzó los 525g de CO2 por kWh de electricidad solar. La reducción total alcanzó las 6,4 millones de toneladas **. Si se siguen realizando de forma correcta las transacciones relativas a los certficados de emisiones, la influencia de las energías renovables en relación a la cuota de CO2 será altamente positiva. Según el tipo de tecnología, las instalaciones solares recuperan la energía necesaria para su fabricación en entre 1 y 4 años. Los módulos de capa fina alcanzan este equilibrio entre energía requerida y generada incluso en menos de un año.
Los módulos solares antiguos o rotos se pueden reciclar. Hasta el 95% del material puede ser reutilizado y empleado en la fabricación de nuevos módulos, protegiendo de esta forma adicional el medio ambiente: se ahorra energía durante la producción y se conservan materias valiosas como el vidrio, el aluminio u otros materiales tales como los semiconductores.
Puesto que HaWi forma parte de la red de puntos de recogida certificados de PV CYCLE, aceptamos módulos antíguos o rotos de clientes finales e instaladores sin coste.
Una buena instalación fotovoltaica se ceracteriza por cumplir con una serie de requisitos de calidad. El resultado de una buena planificación e instalación de materiales de primera calidad no se verá hasta pasado cierto tiempo. Debe aportar por lo menos durante el período de alimentación a red la producción calculada al principio. Cuanto más supere la producción real a la calculada, mejor se ha proyectado la instalación y mejores materiales se han utilizado en ella. Los requisitos para una buena instalación fotovoltaica se pueden agrupar en tres categorías: una buena proyección, una óptima instalación y la alta calidad de los componentes fotovoltaicos.
Una buena proyección debe incluir como mínimo los siguientes aspectos:
Datos climáticos, condiciones del emplazamiento (radiación, temperaturas, nieve)
Sombras (actuales y esperadas en el futuro)
Características del emplazamiento (tipo de superficie, tipo de estructuras de montaje a utilizar)
Orientación e inclinación de los módulos
Financiación, simulación de la producción, pérdidas de potencia esperadas
Posibilidades de subvención
Deseos específicos de los clientes (tanto para instalaciones contectadas a red como para aisladas)
Compañía eléctrica (punto de conexión más cercando etc.)
Tiempo de realización y abastacimiento de la obra:
Selección de los proveedores
Seguridad de proyección
Seguros, Seguro contra robo
Reservas financieras para el mantenimiento del funcionamiento (por ejemplo en caso de cambio de inversores)
Gastos de mantenimiento y operación
Una buena instalación debe incluir como minimo los siguientes aspectos:
Indicadores eléctricos (voltaje, intensidad, etre otros) de los módulos e inversores
Número de módulos por string (cadena), strings por inversor
Aprovechamiento óptimo de la superficie disponible
Estética
Ventilación trasera de los módulos
Relación del rendimiento entre campo generador FV e inversor/es
Inversor/es central/es o de string
Tecnología de los inversores y rendimiento de estos
Emplazamiento de los inversores
Tecnología de los módulos
Medidas y dispositivos de seguridad eléctrica: sobretensión, corriente inversa, puesta a tierra
Estabilidad a largo plazo
Cableado óptimo
Los siguientes aspectos constituyen indicadores de calidad de los módulos solares:
Células solares (origen, características, tecnología)Durabilidad (resistencia contra los rayos ultravioletas y las inclemencias climáticas como la carga de nieve y viento)
Laminación (hace que las diferentes capas permanezcan compactas; en la mayoría de los casos material denominado EVA)
Vidrio frontal (transparencia, estabilidad, capacidad de absorción de la luz, grosor/peso)
Parte trasera (vidrio, lámina)
Marco (material, estabilidad, protección, juntas)
Cables (protección UV, longitud)
Conectores (compatibilidad, comfort, resistencia UV, resistencia climática)
Caja de conexiones (resistencia climática, diodo bypass, resistencia de succión)
